La bacteria Xylella fastidiosa, considerada una de las amenazas fitosanitarias de mayor impacto económico a nivel mundial, continúa bajo vigilancia en Colombia, donde el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha establecido medidas estrictas para prevenir su propagación y proteger la producción agrícola.
De acuerdo con la entidad, el principal riesgo de dispersión de esta bacteria no está únicamente en los factores climáticos, sino en la movilización de material vegetal infectado, incluso cuando no presenta síntomas visibles. Por ello, el ICA enfatiza que todo material de propagación debe provenir de viveros registrados y contar con Licencia Fitosanitaria de Movilización, según lo establecido en la Resolución 1961 de 2025.
En caso de detectarse un brote, la presencia de la bacteria solo puede confirmarse mediante análisis de laboratorio. Una vez confirmado, se debe erradicar la planta infectada, manejar adecuadamente los residuos vegetales y aplicar controles dirigidos a insectos del orden Hemiptera, considerados potenciales vectores. Además, se establece una cuarentena en el lugar de producción para evitar la propagación.
Síntomas pueden confundirse con otros problemas
El ICA advierte que Xylella fastidiosa puede permanecer en las plantas durante meses o incluso más de un año sin mostrar síntomas claros. Cuando estos aparecen, suelen confundirse con estrés hídrico o deficiencias nutricionales.
Entre los signos más frecuentes se encuentran:
– Quemazón en los bordes de las hojas
– Marchitez y amarillamiento
– Muerte regresiva de ramas
– Disminución del crecimiento
– En casos avanzados, muerte de la planta
Sin embargo, estos síntomas no son concluyentes, por lo que el diagnóstico debe ser confirmado en laboratorio.
Prevención: clave para evitar la propagación
Frente a este riesgo, el ICA recomienda a los productores fortalecer la vigilancia constante en los cultivos y reportar cualquier anomalía de manera oportuna. También insiste en la importancia de adquirir material vegetal certificado y evitar decisiones basadas únicamente en observaciones visuales.
Adicionalmente, se sugiere implementar estrategias como:
– Monitoreo frecuente de cultivos y zonas cercanas
– Manejo integrado de plagas
– Conservación de agua y nutrientes para evitar el debilitamiento de las plantas
– Protección de la biodiversidad, promoviendo controladores biológicos naturales
Estas acciones permiten reducir el riesgo de establecimiento y dispersión de la bacteria, así como mitigar su impacto en la producción agrícola.
El ICA reiteró el llamado a los agricultores para mantener la vigilancia fitosanitaria en cultivos como cítricos, café, aguacate, uva, fresa y otros hospedantes, y reportar cualquier síntoma inusual para su evaluación técnica.
Fuente: Luis Gerardo Arias Rojas, subgerente de Protección Vegetal del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
Redactó: EDTT




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