El sorgo se posiciona como uno de los cultivos con mayor proyección en el sector agropecuario gracias a su resistencia a las sequías y su potencial productivo en climas cálidos. En regiones como los Llanos Orientales, cada vez más productores le apuestan a materiales de doble propósito como el híbrido Perla, reconocido por su calidad de forraje y grano.















