El sector palmero colombiano se prepara para su máxima cita gremial: el 54° Congreso Nacional de Fedepalma, que se realizará del 9 al 11 de junio en Barranquilla. Este encuentro reunirá a productores, empresarios y expertos nacionales e internacionales para analizar los avances, oportunidades y desafíos de la agroindustria.
Además, esta edición llega en medio de uno de los momentos más destacados para la palma de aceite en Colombia, con cifras históricas, buenos precios internacionales y una mayor expansión de las áreas sembradas.
De acuerdo con Nicolás Pérez Marulanda, presidente ejecutivo de Fedepalma, el 2025 representó un año récord para la palmicultura nacional. Durante este periodo, alcanzó una producción cercana a los 2 000 000 de toneladas de aceite crudo de palma, el volumen más alto registrado hasta ahora en el país.
“Llegamos a nuestro Congreso anual en Barranquilla en medio de un muy buen momento para la palmicultura desde el punto de vista de la producción, de los precios, de las exportaciones y del crecimiento en el área sembrada”, destacó Pérez Marulanda.
Asimismo, este comportamiento positivo se mantiene durante el 2026. Según el dirigente gremial, durante los primeros cuatro meses del año el sector presentó un avance cercano al 3 %, logrando alrededor de 750 000 toneladas de aceite de palma entre enero y abril.
A este balance se suma el crecimiento del cultivo en Colombia, que cerró el 2025 con aproximadamente 640 mil hectáreas sembradas. De esta manera, la palma de aceite se consolida como el segundo cultivo más importante del país después del café.
Por su parte, la zona oriental continúa liderando este desarrollo, especialmente departamentos como Meta, principal productor nacional, y Casanare, donde también se registra una importante expansión.
Sin embargo, Fedepalma reconoce que el crecimiento plantea nuevos desafíos. Entre ellos se encuentran la adaptación al cambio climático, la optimización del trabajo en campo y el uso de nuevas tecnologías para mejorar la productividad.
“La agricultura es un sector particularmente vulnerable a estos cambios y tenemos que entender de forma mucho más clara cómo va a cambiar el clima en las distintas zonas del país”, señaló el presidente de Fedepalma.
Frente a estos desafíos, el uso de nuevas tecnologías será una herramienta fundamental para el futuro del sector. Además, la inteligencia artificial aplicada a modelos climáticos, la investigación genética y las nuevas prácticas agrícolas se convierten en aliados.
Estas herramientas buscan impulsar una agroindustria más eficiente, competitiva y preparada para los retos del campo colombiano.
Fuente: Fedepalma
Redacción: Encuentro Agropecuario


