Los precios de los alimentos podrían moderarse en 2025, lo que representaría un alivio significativo para los bolsillos de los consumidores en medio de los desafíos económicos actuales. La expectativa se fundamenta en un aumento en la producción agrícola global y una estabilización de los costos de insumos clave, que durante años han impactado los precios finales.
Expertos del sector agropecuario han señalado que la reducción de factores como el precio de los fertilizantes y del transporte podría contribuir a esta tendencia, permitiendo a los productores equilibrar sus costos sin trasladar fuertes aumentos al consumidor final. Esta proyección resulta esperanzadora para los hogares, que han sentido los efectos de la inflación alimentaria en sus presupuestos.
Sectores como los cereales, lácteos y carnes lideran las estimaciones de estabilización, gracias a políticas agrícolas más eficientes y a mejores condiciones climáticas en regiones productoras. De mantenerse estas condiciones, el próximo año marcaría una recuperación en el acceso a alimentos asequibles para la población.
La expectativa de precios más accesibles representa una oportunidad no solo para el consumidor, sino también para el desarrollo de mercados internos y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.
Tomado de Agronegocios




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