El subsidio cubre hasta el 90 % del valor de la prima para pequeños productores y contempla beneficios adicionales para comunidades rurales prioritarias.
En respuesta a los efectos crecientes de la crisis climática sobre la agricultura, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, anunció la reactivación del Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA). Este programa busca proteger las cosechas de los productores frente a eventos climáticos extremos como lluvias intensas, sequías o granizadas.
Para este año, se han destinado $128.000 millones que permitirán subsidiar hasta el 90 % del costo del seguro agrícola dependiendo del perfil del productor. Este instrumento se convierte en una herramienta clave para fortalecer la resiliencia del campo colombiano y mitigar el riesgo productivo en un momento crítico para el sector.
El subsidio está diseñado de manera diferenciada, atendiendo a las características de cada productor:
- Pequeños productores de bajos ingresos: hasta 85 % de subsidio sobre la prima del seguro.
- Pequeños productores: hasta 80 % de subsidio.
- Productores medianos: hasta 30 % de subsidio.
- Además, hay un 5 % adicional para quienes pertenezcan a comunidades indígenas, afrocolombianas, núcleos de reforma agraria, o si se trata de mujeres rurales o jóvenes campesinos.
Con estas condiciones, el apoyo puede llegar hasta el 90 %, convirtiéndose en un alivio significativo para los agricultores que enfrentan pérdidas constantes por fenómenos naturales impredecibles.
Los interesados deben acercarse a su aseguradora o banco de confianza, verificar que el cultivo esté asegurado y que este haga parte de las líneas priorizadas por el Ministerio. Posteriormente, se debe diligenciar el formulario del ISA y adjuntar los documentos requeridos. El trámite se hace a través de las entidades aseguradoras que ofrecen el producto respaldado por Finagro.
Desde el Ministerio insisten en que el seguro agropecuario no solo protege la inversión del productor, sino que también permite el acceso más fácil a créditos rurales, fomenta la planeación productiva y fortalece la economía campesina.
“No podemos seguir expuestos al clima sin respaldo. El seguro agropecuario no es un gasto, es una inversión en tranquilidad”, señaló un vocero del ministerio
En medio del avance del fenómeno de El Niño y los retos que representa el cambio climático para la seguridad alimentaria, esta estrategia gubernamental se alinea con los esfuerzos de adaptación y sostenibilidad del agro colombiano.
El llamado del Gobierno es claro: asegurar los cultivos es hoy más urgente que nunca. La protección del patrimonio rural es una pieza clave para sostener la productividad agrícola del país.




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