El achaparramiento del maíz se ha convertido en la principal amenaza sanitaria para este cultivo en Colombia, afectando gravemente su rendimiento en distintas regiones productoras. Las pérdidas pueden variar entre el 20 % y el 90 %, impactando tanto la producción de grano como de silo.
Esta problemática es causada por patógenos que se transmiten a través del insecto Dalbulus maidis, un pequeño saltahojas que se desplaza de planta en planta propagando la enfermedad. Entre estos se encuentran el fitoplasma Candidatus Phytoplasma asteris y Spiroplasma kunkelii, microorganismos que afectan los haces vasculares de la planta y dificultan el transporte de nutrientes.
En Colombia, esta plaga se reportó por primera vez como limitante en 2016 en el departamento del Huila, donde generó pérdidas superiores al 70 %. Con el tiempo, se expandió a regiones como Tolima en 2018 y Valle del Cauca en 2019, consolidándose como una amenaza creciente para el sector maicero.
Ante esta situación, Fenalce, con apoyo del Fondo Nacional de Cereales, desarrolló en el Valle del Cauca una herramienta digital para visualizar el comportamiento del insecto en el cultivo.
La aplicación de la herramientas dalbulusmaidisapp permite a los productores registrar información recolectada en campo. Para ello, deben monitorear el cultivo, marcar puntos dentro del lote, revisar plantas y contar la presencia del insecto. Luego, el sistema genera mapas de calor, gráficos y alertas que ayudan a identificar niveles de riesgo y tomar decisiones más acertadas.
El monitoreo continuo es fundamental para enfrentar el achaparramiento del maíz, ya que permite anticiparse a la presencia del insecto y reducir su impacto. Integrar estas herramientas en el manejo diario del cultivo será clave para proteger la productividad y garantizar la seguridad alimentaria del país.
Fuente: Fenalce
Redacción: Encuentro Agropecuario




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