En la vereda Las Leonas, varias familias campesinas están implementando un modelo de crianza porcina al aire libre que, según sus protagonistas, está mejorando la calidad del suelo y reduciendo costos de producción. La iniciativa cuenta con el acompañamiento de docentes enfocados en desarrollo rural, que han impulsado la alternativa como una vía para producir sin depredar.
“El proyecto buscó visibilizar el papel de las mujeres campesinas y vincularlas en un proceso de investigación con un fuerte componente social”, explicó la docente Constanza Yunda.
A diferencia del confinamiento tradicional, los animales permanecen en espacios abiertos y controlados. De acuerdo con las productoras consultadas, la actividad natural de los cerdos ha contribuido a incorporar materia orgánica y mejorar las condiciones del terreno.
“Teníamos muchas dudas sobre manejar líneas comerciales de cerdos en campo abierto, porque pensábamos que podían verse afectados por el clima o disminuir la productividad”, indicó el docente Iván Esteban Nariño. Sin embargo, añadió que el propósito del proyecto era demostrar que sí es posible trabajar estos sistemas fuera de las cocheras tradicionales.
Las participantes afirman que esta práctica ha disminuido el consumo de agua y energía dentro de las fincas, además de reducir la necesidad de fertilizantes químicos. Según las familias, las áreas intervenidas presentan mayor presencia de forraje y una recuperación visible del terreno.
“Hemos aprendido que no hay necesidad de mantener al cerdo encerrado. Así se reduce el consumo de agua y energía, mientras los animales ayudan al mejoramiento del suelo”, afirmó Eliosa Aguirre, productora vinculada al proceso.
Además del impacto productivo, el proyecto también ha fortalecido la participación de las mujeres y la integración familiar en las labores rurales.
“Antes el manejo de los cerdos era un tema más de los hombres, pero ahora nosotras también tenemos más conocimientos y participamos en el trabajo de campo”, señaló Paola Torres, participante del proyecto.
El proyecto en Las Leonas continúa en expansión. Sus impulsores reconocen que aún se requiere seguimiento técnico y mediciones sistemáticas para validar los resultados observados hasta ahora. Sin embargo, las familias participantes sostienen que la experiencia ya les ha representado un cambio positivo en sus economías domésticas y en el estado de sus tierras.
Fuente: Universidad de los Llanos
Redacción: Encuentro Agropecuario




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